París tiene tantos imprescindibles que es fácil acabar agotado intentando verlo todo. La clave está en agrupar las visitas por zonas y no saltar de un extremo de la ciudad a otro.
Día 1: Torre Eiffel y Champs-Élysées
Empieza temprano en la Torre Eiffel (reserva entrada online con antelación, las colas sin reserva pueden superar las dos horas). Desde ahí, camina hasta el Trocadéro para la mejor foto, y sigue por el Sena hasta los Champs-Élysées y el Arco del Triunfo. Termina el día en el Barrio Latino, con buena oferta de restaurantes a precios razonables.
Día 2: Louvre y la Île de la Cité
Dedica la mañana al Museo del Louvre (compra la entrada online para evitar la cola de la pirámide de cristal). Por la tarde, cruza a la Île de la Cité para ver Notre-Dame por fuera (sigue en restauración) y la Sainte-Chapelle, con sus impresionantes vidrieras. Cierra el día paseando por el Marais, con sus tiendas y ambiente bohemio.
Día 3: Montmartre y Sacré-Cœur
La mañana del último día es para Montmartre: sube hasta la Basílica del Sacré-Cœur (las vistas de París desde ahí son de las mejores de la ciudad), pierde el tiempo por sus callejuelas y la Place du Tertre, llena de pintores. Si te queda tiempo antes del vuelo, el Museo d'Orsay es una alternativa más tranquila al Louvre, especialmente si te gusta el impresionismo.
Consejos prácticos
- El metro de París es la forma más rápida de moverse; un pase de varios días sale más a cuenta que billetes sueltos si vas a hacer muchos trayectos.
- Reserva con antelación las entradas a Torre Eiffel y Louvre: en temporada alta se agotan días antes.
- Los vuelos a París desde España suelen ser de los más baratos de Europa por la cantidad de frecuencias diarias — vale la pena comparar fechas con un par de días de margen.
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