Ámsterdam es una de las capitales europeas más fáciles de recorrer: compacta, plana y con un transporte público excelente, además de carriles bici por todas partes.
Día 1: canales y centro histórico
Empieza en Dam Square y recorre los canales del Anillo (Grachtengordel), declarado Patrimonio de la Humanidad. Un paseo en barco por los canales al atardecer es una de las mejores formas de ver la ciudad desde otra perspectiva.
Día 2: museos
El Rijksmuseum y el Museo Van Gogh son los dos imprescindibles, pero suelen tener colas largas: reserva entrada online con antelación. Si te queda tiempo, la Casa de Ana Frank requiere reserva con semanas de adelanto, así que planifícalo antes de viajar.
Día 3: en bici hacia los barrios menos turísticos
Alquila una bicicleta (la forma más auténtica de moverte por la ciudad) y explora barrios como De Pijp, con su mercado Albert Cuyp, o Jordaan, lleno de cafés y tiendas vintage.
Consejos prácticos
- El transporte desde el aeropuerto de Schiphol al centro tarda unos 15-20 minutos en tren.
- El alojamiento en Ámsterdam es caro comparado con el sur de Europa: reservar con antelación ayuda bastante a controlar el presupuesto.
- Respeta los carriles bici al caminar: están muy señalizados y la prioridad es real, no solo decorativa.
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