Croacia se ha convertido en uno de los destinos más deseados de Europa, y con razón: tiene una costa de más de 1.700 km con aguas transparentes, ciudades medievales perfectamente conservadas y una mezcla única de influencia mediterránea, veneciana e ilírica. Todo esto dentro de la Unión Europea y con Euro.
Dubrovnik: la Perla del Adriático
Las murallas medievales de Dubrovnik (siglo XIII) son de las mejor conservadas del mundo. El paseo por las murallas — 2 km alrededor de la ciudad amurallada con vistas al Adriático — es la experiencia más impresionante de Croacia. Hazlo a primera hora de la mañana para evitar aglomeraciones. El casco histórico (Stari Grad) es Patrimonio UNESCO y se puede recorrer en un día. Los fans de Juego de Tronos reconocerán muchos escenarios.
Split: la ciudad dentro del palacio
Split tiene algo único en el mundo: una ciudad entera construida dentro de un palacio romano del siglo IV (el Palacio de Diocleciano). Calles, apartamentos, bares y restaurantes ocupan lo que fueron las habitaciones del emperador. La vida local aquí es más auténtica que en Dubrovnik y los precios más bajos. Base perfecta para explorar las islas cercanas.
Las islas croatas
- Hvar: la más glamurosa, con lavanda, vino y vida nocturna.
- Brač: la famosa playa Zlatni Rat, que cambia de forma con las corrientes.
- Korčula: ciudad medieval tranquila, supuesto lugar de nacimiento de Marco Polo.
- Vis: la más remota y auténtica, casi sin turismo masivo.
Parque Nacional de Plitvice
Los lagos de Plitvice son el parque nacional más famoso de Croacia: 16 lagos interconectados por cascadas turquesas en pleno bosque. Patrimonio UNESCO. Está en el interior del país, a 2 horas de Zagreb o Split. Reserva la entrada online con meses de antelación en temporada alta — la entrada diaria tiene un límite de visitantes.
Cuándo ir
Junio y septiembre son los mejores meses: mar perfecto para bañarse, menos turistas que en agosto y precios más razonables. Julio y agosto son los más concurridos — Dubrovnik llega a tener 10.000 turistas al día. Mayo y octubre son para quienes buscan tranquilidad y no les importa que el agua esté más fría.
Cómo moverse
Los ferris de Jadrolinija conectan la costa y las islas. Los autobuses intercity son baratos y puntuales para moverse por tierra. Alquilar coche es la mejor opción para explorar la costa a tu ritmo — hay mucho que ver entre Split y Dubrovnik.
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