Praga sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial prácticamente intacta, lo que la convierte en una de las pocas capitales europeas con un casco histórico medieval genuino. Calles adoquinadas, torres góticas, iglesias barrocas y puentes de piedra crean una atmósfera única. Y encima, sigue siendo una de las ciudades más baratas de Europa occidental.
El Castillo de Praga
El castillo más grande del mundo por superficie (70.000 m²) domina la ciudad desde lo alto de la colina de Hradčany. Dentro del recinto: la Catedral de San Vito (imprescindible), el Palacio Real, la Basílica de San Jorge y el Callejón del Oro donde vivió Franz Kafka. La vista sobre los tejados de Praga desde aquí es la más icónica de la ciudad. Llega temprano — los grupos de turistas llegan a partir de las 10h.
El Puente de Carlos
El Puente de Carlos (siglo XIV), con sus 30 estatuas barrocas de santos, conecta el barrio del Castillo con el casco histórico. Al amanecer, con la niebla sobre el río Moldava, es mágico. Evítalo a mediodía — está completamente lleno de turistas y vendedores.
Plaza de la Ciudad Vieja y el Reloj Astronómico
La Plaza de la Ciudad Vieja es el corazón de Praga y uno de los conjuntos arquitectónicos más impresionantes de Europa: iglesias góticas, palacios barrocos y el famoso Reloj Astronómico (Orloj) del siglo XV, que da la hora con una procesión de figuras mecánicas cada hora en punto.
El barrio Josefov
El antiguo ghetto judío de Praga conserva seis sinagogas y el cementerio judío más antiguo de Europa (siglos XV-XVIII), donde las lápidas se apilan en capas por falta de espacio. Un lugar único e impactante en pleno centro de la ciudad.
Malá Strana: el barrio del Castillo
Al otro lado del Puente de Carlos, Malá Strana (Ciudad Pequeña) es el barrio más pintoresco de Praga: calles empedradas en cuesta, jardines barrocos y la iglesia de San Nicolás. Perfecto para perderse y descubrir cafés y tabernas escondidos.
Cerveza y gastronomía
Praga tiene la mayor consumo de cerveza per cápita del mundo y la Pilsner Urquell original sale por 1-2€ el medio litro en bares locales. La comida tradicional checa (svíčková, knedlíky, goulash) es contundente y barata. Evita los restaurantes de la Plaza de la Ciudad Vieja — los precios son el triple y la calidad mucho menor.
Cuándo ir y presupuesto
Praga es visitable todo el año. Diciembre tiene los mercados de Navidad más bonitos de Europa. Mayo-junio y septiembre son ideales. Julio-agosto es muy concurrido. El presupuesto diario (alojamiento + comida + transporte local) puede ser de 60-80€ sin apretarse demasiado — muy económico para una capital europea.
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